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Oklenj te qyol toj tkyaqil tnam: Conversación sobre derechos linguísticos con una intérprete Maya

Katie Becker, intérprete de español de Estados Unidos, entrevistó a su amiga y maestra Ana Victoria Gómez Lucas. Ana es profesora y traductora del idioma Maya Mam de San Juan Ostuncalco (Oxe Tu'n K'al), Guatemala.



Katie: Buenos días, Ana. Gracias por tomarse el tiempo para hablar sobre los derechos lingüísticos en el contexto del idioma Mam en Guatemala y en la migración. ¿Para empezar, nos puede compartir un poquito sobre usted?

Ana: Mi nombre es Ana Victoria Gómez Lucas. Soy del municipio de San Juan Ostuncalco del departamento de Quetzaltenango del país de Guatemala. Yo hablo el Mam, que es mi idioma materno, el primer idioma que nosotros aprendemos aquí en la localidad de San Juan Ostuncalco. Nuestro Mam es entendible con el idioma de Cajolá, San Miguel, Concepción Chiquirichapa y San Martín Sacatepéquez. Y también podemos entender una parte del Mam de San Marcos y Huehuetenango conjuntamente con el resto de Quetzaltenango.

Katie: Gracias por esta explicación. ¿A qué se dedica usted, Ana?

Ana: Actualmente, trabajo de maestra para los estudiantes de las universidades de Estados Unidos que se están especializando en los idiomas nativos de Guatemala. Entonces me dedico a

enseñarles el Mam. Empezamos con las vocales, el abecedario y, conjuntamente con ellos, aprendemos a formar oraciones y tener conversaciones.

También acá trabajo en la comunidad como voluntario para niños cuando empiezan a estudiar. Ayudo a reforzar las clases y tareas, y en la tarde yo me dedico a explicarles o reforzarles el contenido en Mam para los niños que no entienden el español completamente. También ayudo a un grupo de diez o quince mujeres locales. Me ha gustado ayudarlas, apoyarlas en Mam y a veces español. Me siento feliz. Ayudo a la comunidad, sobre todo a madres de familia con sus niños. A personas que me acercan, las voy a ayudar.

Katie: ¿Y usted también está estudiando?

Ana: Sí, actualmente estoy estudiando en el cuarto semestre de la universidad de San Carlos de Guatemala. Estoy estudiando un profesorado bilingüe entre el español y el inglés. Al fin de la carrera universitaria, espero tener mi licenciatura especializada en esa área de educación.

Katie: Como usted mencionó, usted habla el idioma Mam. Es posible que las personas que están leyendo este artículo nunca hayan escuchado su idioma. ¿Nos puede enseñar algunos saludos básicos?

Ana: Con mucho gusto les voy a compartir algunas frases en Mam y a la vez les voy a traducir al español. Son las frases comunes que se utilizan y se escuchan el cualquier mercado o centro comercial o en la plaza o cualquier otro sitio.

B’a’ntz q’ij (Buenos días)

B’a’ntz q’ij se’n taya? (Buenos días, ¿cómo estás?).

Awe nb’i Ana Victoria Gómez Lucas (Mi nombre es Ana Victoria Gómez Lucas) ∙ In chin aq’unane te xnaq’tzb’il te toj qyol (Yo soy maestra del idioma Mam) ∙ Je’k tzun s’en taya ma b’an taya ma qa nya? (Hola, ¿cómo te encuentras? ¿Te encuentras bien o no?)

Je’k tzun titzun tb’iya ex titzun in tb’inchana? (Hola, ¿cómo te llamas? ¿Qué haces?)

Para escuchar a Ana pronunciar estas frases en Mam, haga clic aquí.

Katie: Gracias Ana. Que bonito.

Usted también da clases informales a los niños de su comunidad para que ellos sepan hablar, escribir y leer en su idioma Mam, y usted les ayuda a traducir sus tareas entre el español y su idioma Mam. ¿Nos puede compartir un poquito sobre esta experiencia como líder comunitaria?

Ana: Los niños acá en la comunidad se sienten en confianza para venir a pedir ayuda o apoyo hacia mi persona. Entonces yo me siento feliz porque los niños tienen confianza, confían en mí, y eso es el punto más importante, ¿verdad? Ellos me dan la confianza a la hora de venir con sus tareas y decirme, por ejemplo, en matemáticas, “es que la señora dice que es multiplicado por cinco pero yo no entiendo.” Entonces, yo empiezo a decirles en Mam que multiplicado por cinco es jwe’ maj. Entonces los números les digo en Mam, y voy diciendo los errores que tienen en español. Quizás en español les dice en la escuela, pero los niños no lo entienden. Entonces en

Mam, les digo, “nya, nya b’a’n, juntl maj” (“no es correcto, intenta otra vez”). También, les ayudo en la lectura cuando ellos empiezan a leer en Mam. Sí, hay un curso en Mam también, pero lamentablemente las escuelas sólo implementaron el curso de Mam pero no especializaron a los maestros. Entonces los maestros hacen lo posible de enseñarlo, y yo que tengo esa habilidad entonces les refuerzo un poquito más acá en mi casa.

Katie: ¿Y pasa frecuentemente que un niño habla Mam en su casa y a la hora de entrar a la escuela, la maestra le habla en español, pero no entiende?

Ana: Sí. Porque prácticamente acá entre la familia y las comunidades aprendemos el Mam, y vamos a la escuela a aprender el español. Es el proceso de castellanización, así se dice acá en Guatemala. Pero ahora quieren eliminar esa palabra castellanización y sustituirla por el bilingüismo. Se refiere a una persona bilingüe que aprenda el español y el Mam u otro idioma.

Pero hay un error grave acá en Guatemala porque el gobierno sólo implementó el curso de Mam, no especializó a los docentes para dar este curso. Hay libros, hay de todo, pero no hay un buen manejo de esos contenidos. Cada docente hace lo que pueda no como se debe. Entonces lo que yo hago es enseñarles a los estudiantes la pronunciación de cada letra, de cada vocal, entonces ya logran aprender a leer poco a poco.

Katie: Y usted no solamente da clases a los niños de su comunidad sino también a personas, como yo, de otros países. ¿Cómo es dar clases de su idioma a personas de otras partes?

Ana: Para mí ha sido una experiencia muy bonita porque anteriormente la mentalidad mía era de tener un empleo con el gobierno, tener un salario estable y cubrir todas mis necesidades. Pero lamentablemente aquí en Guatemala no es así. Entonces tuve de buscar empleos y empecé a trabajar con estudiantes de Estados Unidos ya que mi título era bilingüe y tenía yo esa posibilidad y esa habilidad de poder compartir y enseñar.

Me siento feliz porque es un gran avance para mí y para mis estudiantes. Veo que he podido desenvolverme y me ha gustado compartir mi idioma con los demás. Me ha gustado mucho. Y tengo muchos exestudiantes que aprendieron los saludos básicos.

Katie: ¿Por qué sus estudiantes extranjeros decidan aprender el idioma Mam?

Ana: Para un cincuenta por ciento de los estudiantes que he tenido, el Mam asignado por una universidad. Son los que se encargan de la literatura y cosas así. El otro cincuenta por ciento, son más enfocados en la salud o la migración por lo que estamos pasando acá en Guatemala. He tenido muchos abogados de migración entonces que son más interesados, por lo que yo he visto, en aprender a hacer preguntas. Quieren saber preguntar, por ejemplo, ¿Cómo te llamas? ¿De dónde eres? ¿Cuántos años tienes? ¿De qué país? ¿De qué aldea? ¿Cuál es tu idioma?

Y he tenido un estudiante médico de Estados Unidos también que siempre encontraba dificultades en la sala de emergencias. Necesitaba preguntar ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te sientes? ¿Qué te duele? A veces sus pacientes le decían nch’on nq’ob’e o nch’on nk’uje, que significa “me duele la mano” o “me duele el estómago,” pero no sabían decirlo ni en español ni en inglés. Entonces yo le ayudé para entender.

Katie: Y aparte de ser maestra, usted también ha trabajado de forma remota como intérprete y traductora entre el idioma Mam y el español. ¿Cuáles son los desafíos de ese trabajo?

Ana: Sí, he trabajado de intérprete y traductora de Mam en las audiencias. Siempre hay un poquito de complicación porque a veces a la hora de la audiencia, cuando el juez empieza a dictar las normas y todas las instrucciones que el migrante tiene que seguir, se le dicta al intérprete de español y entonces el intérprete del español me dice a mí, y yo le digo a la persona migrante Mam.

Y hay palabras en Mam que prácticamente no podemos traducir literalmente al español. Entonces es allí donde yo hago mi trabajo de interpretación. Empiezo yo a analizar la palabra e interpretarla explicándola a la persona.

También, a veces presentan traumas, y puede ser difícil sacarle información de la persona. Pero cuando hay personas que se sienten en confianza en Mam, entonces a veces es más rápido.

Katie: ¿Y cómo reaccionan las personas? Porque me imagino que han pasado por un proceso en el que no hay muchas personas que hablen su idioma y no han tenido acceso a una traductora como usted. Entonces, al ver a usted y al escuchar a usted, ¿cómo reaccionan?

Ana: Se sienten felices. Se ve una sonrisa como que, “ella me va a ayudar, me va a apoyar.” Se siente una felicidad que se refleja en el rostro. Ellos se sienten más libres de expresarse.

Katie: Con esto en mente, Ana, ¿qué significa “los derechos lingüísticos” para usted?

Ana: Yo siento que “los derechos lingüísticos” se refiere a la libertad de expresarse. De expresar nuestras opiniones, usar nuestra voz, a ser tomados en serio, a ser aceptados en cualquier ámbito como el educativo, social, cultural o deportivo. Es aquella libertad que nos permite a expresar nuestras ideas, compartir experiencias, y que no tenga ningún rechazo. “Los derechos lingüísticos” significa que nuestro idioma sea aceptable y que nosotros nos sentamos felices en cualquier actividad hablando nuestro idioma y riéndonos en nuestro idioma.

Katie: ¿Hay una manera de decir “los derechos lingüísticos” en Mam?

Ana: Sería “oklenj te qyol toj tkyaqil tnam” (haga clic para escuchar). Significa que se reconoce la importancia del idioma de todos los municipios.

Katie: Muchas gracias, Ana.

Si alguien que está leyendo esta entrevista quiere contactarle a usted para aprender más sobre el idioma Mam, ¿cómo lo podría hacer?

Ana: Podría ser por mi correo electrónico, gomezvictoria268@gmail.com. Si hay personas que quieran aprender el Mam, a mí me encantaría ayudar y compartir el idioma porque es muy importante el idioma Mam.

El idioma Mam es algo muy interesante que se debe de conservar. Lamentablemente ya se está perdiendo casi, muchos niños ya no hablan, pero si hay alguien que quiera aprender, yo estaría feliz y encantada de enseñarle. Y así, vamos a hacer más hablantes del Mam.

Katie: Gracias, Ana. Chjonte.

Ana: Chjonte, Katie.


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